No sé de dónde salió esa puta idea de que el Jazz es sólo para gente con oído fino, educado. Ya que estamos en esas, tampoco entiendo esa idea de que si no has leído tal libro o visto tal película, eres un ignorante ¿Quién inventó esas pendejadas?

La música es universal y cada quien deja que llegue a sus oídos lo que le gusta escuchar. No hay razón para poner más barreras y estructuras de las que ya tenemos en la vida, a algo tan bueno y saludable como lo es la música. Habiendo dicho eso, podemos empezar a comentar un poco sobre los Miércoles de Jazz en Querétaro.

Pocas cosas le aplaudo al Gobierno de Querétaro, en donde la mayoría de los puestos para trabajar ahí fueron repartidos por tener contactos, conocidos y amigos. O por el simple hecho de haber participado en la campaña de Pepe Calzada, hay cosas que en México no cambian. En fin, pocas cosas aplaudo de ellos y una de esas, son los Miércoles de Jazz en Plaza de Armas; una propuesta interesante que precisamente busca romper de manera directa o indirecta, esa estúpida idea del elitismo en el jazz, acercándolo a la gente y haciendo conciertos en una de las plazas públicas más transitadas de Querétaro.

Ayer se presentó Fulano desde Chile, quienes aprovecharon que habían venido a tocar al Festival Alternativo para tener una fecha más, en un lugar con otro tipo de público; bien por Luna Negra, quienes seguramente tuvieron algo que ver para que ellos tocaran ayer en Plaza de Armas. Fulano es una banda que ha crecido con los años, son de los ochentas y algunos los consideran como pilares del movimiento de jazz latinoamericano.

Su música es demasiado agradable e invita a bailar y a perder un poco la compostura (por un momento se respiró el olor a mota en Plaza de Armas ayer…), esto sin perder ese toque de virtuosísmo que hay que tener para poder tocar este género. Muchos de los lugares a los que llegaba la música de Fulano eran demasiado agradables, insisto, por momentos pensé que la gente se pondría a bailar en la plaza; eso hubiera estado demasiado bueno.

La verdad es todo un placer poder ver en vivo y gratis, a gente tan talentosa como Jorge Campos; quien toca el bajo como pocos, espectacular y con técnica de sobra. De Jorge Campos se podría generar una entrada aparte en este blog, precisamente por toda la técnica y los proyectos en los que está involucrado. Vale la pena checar su Myspace.

Al final del concierto, me dí cuenta de que muchas personas salían con una sonrisa en la cara de Plaza de Armas y otros se quedaban a comentar lo que habían visto. Creo que eso es lo mejor de todo. Ayer Fulano nos enseñó que el jazz no es algo elitista y que pocos pueden entender; es algo que se disfruta y se vive, algo que toma fuerza y obtiene vida a la hora de ser interpretado en el escenario. El virtuosísmo es un tema aparte.

Quizás estos videos no puedan representar mis palabras pero por algo existen los conciertos; seguramente alguien que lea esto y haya estado ahí, me entenderá. Aún así vale la pena revisar los discos de Fulano, valen mucho la pena.

Bien por el ciclo de Miércoles de Jazz en Querétaro, ojalá que siga con bandas de la misma calidad que tienen estos chilenos.

Categories : Conciertos
Comments (3)
Sep
02

Mariachihead…

By Cipri01 · Comments (0)

Nuevamente el mundo de los covers y el de los mariachis se unen, he estado en quince años donde los creativos de la tradición mexicana rinden tributo a Daddy Yankee pero esto supera el mal gusto y nos transporta a una atmósfera de menos perreo y más reflexión; fuera de discursos puñetas es simplemente un muy buen cover de algo muy covereado.

Sigan los videos relacionados a esta presentación hay cosas interesantes, como dicen por ahí, renovarse o morir señores… RENOVARSE O MORIR!!!

Les dejo con Paco Aguayo de el grupo Seamus y el Mariachi Nuevo Tecalitlán. Este es el primer sencillo del disco Rock O una complicación de curiosos covers.

No Surprises

Categories : Discos
Comments (0)
Aug
31

Prefuse 73

By Castañeda · Comments (0)

Pocas veces se logra esa extraña relación entre lo orgánico y lo digital, sobre todo si hablamos de algo tan puramente electrónico, tan manipulado y sobre- editado llegando a un extremo donde las texturas y formas se pierden.

La música de Prefuse 73 puede resultar algo confusa, difícil de digerir en un primer instante, y sobre todo llena de matíces por descubrir.

Les dejo algo para este martes que parece inmóvil:

Comments (0)

Pigeons es un grupo formado por la melodiosa voz de Wedneday Knudsen y la talentosa música de Cater Thornton y Clark Griffin. Su álbum debut “Si Faustine” se separa de muchas banditas que quieren llegar a tener un sonido que logre escapar de la nebulosa y confusa zona del Shoe gaze. Se recomienda escuchar en horarios no festivos, más bien cruderos o con fines de sana relajación.

Acá les dejo su video,”Fade Away”.

Comments (0)
Aug
28

MTV: Caos en el Auditorio

By Serguei · Comments (9)

Hace mucho tiempo que MTV dejó de ser un referente musical serio. Déjemoslo en referente musical, y punto. Tal vez para muchos nunca lo fue, pero hemos de reconocer que hubo una época en la cual aparecer en MTV, o hacer algo con el canal, tenía significado para una banda.

Seguramente el concepto más reconocido que me viene a la mente, de esos años, es el MTV Unplugged. Grupos como The Cure, Nirvana, Soda Stereo, o el mismo Paul McCartney, grabaron discos que son auténticos clásicos. Una manera diferente e interesante de apreciar la música de las bandas que se animaron a “desenchufarse”.

Ahora el concepto es poco utilizado, y ha perdido significativamente su mística. ¿Tenemos algo a cambio? MTV diría que si. Ese “algo” se titula World Stage. ¿En qué consiste? Simplemente en un concierto grabado para la televisión, sin más. Lejos de tratarse de una videograbación que sirva como testimonio de la gira de una banda, es simplemente una serie de canciones tocadas con el único fin de transmitirlas por el canal, dándole mayor importancia al medio (MTV) que al contenido (la música)

Este concepto que, llevándole la contraria al Unplugged, debe ser de proporciones mayores, llegó a México para instalarse en el que quizá es el escenario más imponente de la ciudad: el Auditorio Nacional. El cartel parecía interesante, más no demasiado atractivo: Zoé, 30 Seconds To Mars y Smashing Pumpkins (o Billy Corgan y compañía) Acudí con más ganas de ver a éstos últimos.

No tengo suficiente experiencia en el Auditorio Nacional, aunque el escenario me impone, siempre envuelto en una elegante mística, con un aire de equilibrio musical. Al arribar al recinto, noté que el lugar estaba puesto para emular, en menor medida, un escenario más adaptado para la catársis de los chicos MTV del milenio: no butacas en las primeras filas. Jared Leto había dicho un día antes que quería hacer un “maldito caos”. La audiencia parecía confirmar estar dispuesta a ello.

Para mi sorpresa, y no, arrancaron los Smashing Pumpkins. A pesar de su renombre de los 90s (que podría ponerlos como la banda a cerrar) el excepticismo era claro: Billy Corgan llegaba como el único integrante original del grupo y con un repertorio poco conocido por las nuevas generaciones. Sonaron temas como Today, Ava Adore, Perfect, United States, A Song for a Son, entre otras. La banda fue celebrada a ratos. La potencia con la que comenzaron pronto se volvió monótona, y aunque Billy Corgan parece un músico con buenas intenciones e ideas (como lo concerniente al concepto de su nuevo disco) pareciera que ya se ha instalado en la nostalgia noventera. A pesar de todo, con justicia, y gracias a su amplio repertorio, fueron la banda que más tiempo estuvo en el escenario.

No puedo dejar de mencionar el tache enorme para Corgan y MTV que fue esa payasada de interrumpirle una canción acústica para hacer un estúpido sketch con temática de lucha libre. Pá-te-ti-co.

Zoé  salió a continuación con un setlist cumplidor. Su vocalista se ha formado de una dudosa reputación que instala en la mente de la audiencia el “a ver qué tan pacheco sale”, poniendo en duda la calidad que pueda brindar en su concierto. Afortunadamente no hubo problema al respecto; sin embargo, Zoé fue el intermedio para dar paso al momento temerariamente épico de la noche.

Ese momento se llamó 30 Seconds To Mars. Una banda que siempre me ha sido indiferente, más preocupada por la imagen que por la esencia de lo que ejecutan: música. Tal vez fui el único sereno en el Auditorio: Jared Leto demostró tener una capacidad de arrastre increíble y un carisma que va muy por encima de las canciones. El también actor procedió a crear su caos prometido, convirtiendo al Coloso de Reforma en un circo-mitin estilo político-musical. ¿Conclusiones? Una masa de adolescentes, más un artista poseedor de un extraño magnetismo esférico capaz de atrapar a una generación veinte años menor, igual a la banda que desearía patrocinar Adolf Hitler si estuviera vivo. Estremecedor.

MTV quiso resaltar el significado original de su letra M. No falló en autoresaltarse, ¿pero la música? Habrá quienes la habrán disfrutado totalmente. Yo no voy a negar que pasé una interesante experiencia, digna de recordar y analizar, pero no dejé de sentirme en un gigantesco set de televisión, más que en un concierto.

Eso si, creo que MTV fallará en transmitir en la pantalla chica las emociones y momentos catárticos desatados en un Auditorio tal vez poco reconocible.

Categories : Conciertos
Comments (9)